cascade du Gour bleu

ABRIRSE A LA ABUNDANCIA

 

 

“La mente agradecida se fija constantemente en lo mejor. Por lo tanto, tiende a mejorar cada día. Toma la forma o el carácter de lo mejor, y recibirás lo mejor.”
Wallace D.Wattles

 

La conciencia de riqueza es un estado mental. Cuando una persona está preocupada por el dinero y piensa que no tiene lo suficiente, se olvida de lo que posee y se siente pobre.

Tener conciencia de prosperidad, no es solo ser capaz de obtener dinero, es darnos cuenta de que lo necesitamos está a nuestra disposición. La mayoría de las personas no es consciente de que la abundancia es parte de nosotros y entonces le da la espalda.

Todos los pensamientos relacionados con la falta de dinero, de amor, de amigos, atraen pobreza y soledad. Muchos de ellos nos fueron transmitidos por personas de nuestro entorno o provienen de la interpretación que hemos dado a experiencias que hemos tenido en el pasado.

Un buen ejercicio para tener pensamientos positivos e ir abriéndonos a la abundancia es hacer una lista de las cosas que tenemos en abundancia. Hay que ser objetivos y no caer en la falsa modestia.

Estas cosas pueden ser:
– La salud,
– la inteligencia, la creatividad, los conocimientos adquiridos, las habilidades de todo tipo.
– las cualidades físicas y morales que poseemos,
– la gente que nos rodea y que apreciamos, que nos ama y nos apoya: familia, amigos…
– el trabajo
– los bienes materiales: tener una vivienda, un coche, ropa…
– la naturaleza, el sol…

Esta enumeración es solo un ejemplo. Seguro que si nos detenemos en pensarlo, vamos a descubrir que somos más ricos que creíamos. Conservemos esta lista para leerla a menudo y sobre todo siempre que nos asalten pensamientos de carencia.

Nuestros pensamientos y nuestras emociones crean nuestra realidad y obtenemos siempre aquello en lo que nos concentramos. Solo cuando nos sentimos abundantes, conectamos con la abundancia y creamos abundancia.

 

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PEQUEÑOS MOMENTOS DE LUJO

680x454xfrance-provence-stunning-landscape-with-lavender-field-at-sunset-plateau-of-valensole.jpg.pagespeed.ic.0gop3Crm2n   Yo me merezco todo lo bueno, no algo, un poquito, sino todo lo bueno.
Louise L. Hay

 

Nuestra cultura es la del esfuerzo y nos han enseñado que para merecer las cosas, tenemos que ganarlas.

Si no nos sentimos merecedores de ella, no tendremos la vida que queremos porque nuestra actitud, nuestros pensamientos son los que van creando nuestro futuro.

El verdadero merecimiento no es el resultado de esfuerzos, es nuestro legado. Todos, nos merecemos lo mejor, todo lo mejor.

Para sentirnos merecedores, debemos elevar el concepto que tenemos de nosotros mismos y mejorar nuestra calidad de vida. Parar nuestro ritmo de vida y ofrecernos pequeños momentos de lujo, nos ayudará a tomar conciencia de lo valiosos que somos. El lujo no tiene que ser caro,  aunque represente la riqueza, la abundancia y lo superfluo. Puede ser un bonito paseo, una charla con una persona que apreciamos, una comida especial, la lectura de un buen libro o la escucha de nuestra música preferida, cualquier cosa que nos guste y que consideremos un lujo.

Vivir un momento de lujo cada día y hacer de ello un hábito nos ayuda a sentirnos merecedores de abundancia.

¡A partir de hoy, regálate al menos un momento de lujo todos los días!

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LA NAVIDAD, FIESTA DE LA ESPERANZA

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Hoy es el primer día de invierno y esta noche será la más corta del año. A partir de esta fecha, los días se harán más largos.

El solsticio hiemal ha sido motivo de celebración para todas las culturas antiguas porque es un acontecimiento cósmico que representaba el nacimiento del sol ya que a partir de este momento, los días se alargan, la naturaleza comienza a despertar de su letargo, y los humanos veían renovadas sus esperanzas de supervivencias.

En estas fechas, el día 24 de diciembre, los cristianos celebran el nacimiento del niño Dios, es decir la llegada de la luz en la época más oscura del año, la llegada de la esperanza.

Seamos creyentes o no, es bueno que nos dejemos llevar por el simbolismo mágico que rodea estos días y que nos recuerda que aunque no las veamos, la vida y la abundancia no han desaparecido.

En la estación más gris del año, nos vemos en medio de una profusión de colores dónde predominan el amarillo, color del sol, del oro, símbolo de prosperidad, el rojo, símbolo de la vida y del verde que representa la Naturaleza.

El abeto que sigue verde cuando la mayoría de los árboles están desnudos nos recuerdo que la vida sigue cuando todo parece muerto.

La costumbre de intercambiar regalos en estos días existe desde la más remota antigüedad y representa la generosidad del sol que nos va a aportar prosperidad.

Disfrutemos pues de estos días, celebrándolos con familiares y amigos, intercambiando felicitaciones y buenos deseos, para llenarnos de amor, de energía y de esperanza porque lo mejor está por venir.

¡FELIZ NAVIDAD!