cascade du Gour bleu

LA FELICIDAD

coquelicot

“Un hombre le dijo a Buda: “Yo quiero felicidad”. El contesto: Primero retira “Yo”, esto es el ego, después quita “Quiero” porque es el deseo. Mira ahora solo tienes “Felicidad”“.

 

Todo el mundo busca la felicidad. De hecho, es el objetivo principal de nuestras vidas. Sin embargo, nuestra sociedad está bastante equivocada sobre el concepto de felicidad.

Pensamos que vamos a encontrar la felicidad por medio de cosas, de pensamientos e ideas o a través de una relación o de un buen empleo. Entonces, al perseguir todas estas cosas y al darles tanto valor, terminamos dependiendo de ellas hasta el punto que pueden volverse más importantes que la felicidad misma. Y cuando las conseguimos, puede que nos sintamos un poco más felices, pero solo por un tiempo relativamente corto.

La felicidad no es algo que tenemos que buscar y alcanzar porque no es una meta. Es un estado, es una emoción, es algo que llevamos dentro y que tenemos que desarrollar y cultivar día a día.
Esto no quiere decir que no hay que ponerse metas, al contrario, pero la felicidad no está al final, sino que nos va a acompañar a lo largo del camino.

Para conseguirlo, tenemos que concentrarnos en los valores que tenemos y ser agradecidos por ellos. Es importante que disfrutemos de los buenos momentos que nos ofrece la vida cada día y que cultivemos las relaciones con nuestros familiares y amigos. Tomar las riendas de nuestras vidas y estar dispuestos a los cambios nos abrirá perspectivas nuevas porque nuestro cerebro busca continuamente desafíos y los retos nuevos nos hacen felices.