cascade du Gour bleu

LA IMPORTANCIA DE CUIDAR NUESTRA FORMA DE HABLAR

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  Nuestra manera de hablar revela nuestra forma de pensar. También las palabras configuran nuestro pensamiento y por tanto influyen en la actividad del cerebro.

Aunque no seamos conscientes de ello, lo que expresamos va a constituir nuestro modo de pensar que a su vez, conformará nuestras actitudes y nuestras actuaciones ante los acontecimientos de nuestra vida. Nuestro cerebro convierte en realidad todas nuestras afirmaciones.

Cuando decimos:”¡es imposible!” o “¡no puedo!” o “¡esto no tiene arreglo”, el cerebro entiende que toda actividad es inútil y entonces no actuamos para remediar una situación o solucionar un problema. Si hemos tenido una mala experiencia y la contamos una y otra vez, evocando las emociones que nos causó, el cerebro no hace la diferencia entre lo vivido y lo contado y el impacto negativo que recibirá se multiplicará.

Si nos expresamos muy a menudo de forma negativa, corremos el riesgo de crear focos de tensiones de todo tipo porque nuestro cerebro convierte todo lo que decimos en órdenes para nuestro cuerpo. Sin embargo, de la misma manera que las afirmaciones negativas pueden limitarnos en nuestras actuaciones y nuestra salud, las afirmaciones positivas pueden estimular nuestras capacidades y proporcionarnos salud y bienestar.

Nuestro pensamiento depende solo de nosotros. Depende de nuestra forma de hablar. Es bueno que nos paremos de vez en cuando para poner atención a lo que decimos y sentimos, y para corregirnos si descubrimos que estamos pensando en lo que no queremos. Controlar nuestra mente es muy necesario para que tengamos las riendas nuestras vidas porque no debemos de olvidar que somos lo que pensamos.